viernes, 23 de marzo de 2012

Déjales, no saben lo que hacen.

Me gusta haber evolucionado tanto y por una vez sentir la ausencia de involución. Involución que te lleva a sentir que estás en la más absoluta destrucción. Pero no, por una vez esto no es así. Es la primera y es el principio del final, estoy más que segura. ¿Qué será ahora del resto de la vida? ¿Qué pensarán? ¿Qué pensaré dentro de un mes? ¿Y de un año?

Tengo tantas cosas en mi cabeza que no me basto con nada, no sé cómo callar mis ansiados pensamientos, como saciar mi sed de conocimiento. Quiero beber de esa fuente que llaman sabiduría, quiero empaparme de fortaleza. De momento cuento con unas increíbles ganas de vivir, de conocer, de conseguir, de luchar... Simplemente empiezo a ver cómo nos elevamos. Cómo me elevo.
mi droga más sana
Yo que pensaba que las cosas eran mucho más fáciles. Yo que pensaba que vivir en la ignorancia era mucho mejor, pero llega un momento en que te das cuenta que no es así, que empiezas a conocer cosas, aspectos de la vida, empiezas a interesarte por cosas que antes ni si quiera sabías que compartían aire contigo. Y cuanto más quieres saber, menos sabes, y es todo un círculo vicioso en el que estás sumida pero nunca ves que sea suficiente. Se te queda pequeño el mundo, cortos los días, y grandes todos los conocimientos. Estoy aprendiendo que la inteligencia, el conocimiento y las ganas de saber son una droga. Bastante sana, pero no deja de ser una droga.

jueves, 22 de marzo de 2012

Se hace eterno


Relax. Tranquilidad. Ira. Decepción. Arrepentimiento dudoso. Dudas. Fortaleza. Dolor. Fortaleza. Fuerza. Alegría. Sensación, de vivir. Querer. Poder. Intentarlo. Querer. Tranquilidad. Ira. Relajación. Inspiración. Introspección. Destrucción. Tranquilidad, tranquilidad, tranquilidad, paciencia, paciencia, paciencia...
Cuando no tienes por dónde empezar, las palabras se quedan pequeñas, todo se vuelve un chaos y no sabes cómo organizar tu discurso, ni tú. Para eso existen las noches, las camas y las ricas almohadas. Los paseos en bici, la música y la soledad. Los casos, el sol y la lluvia. Los libros y el chocolate. Las ensaladas y la cámara. Los químicos, los carretes, el blanco y negro y los papeles fotosensibles. En ese momento, en el que las palabras se te queden pequeñas, deja de pensar, actúa, haz lo que te llene de vida y fluye.

jueves, 19 de enero de 2012

Y así se presentó todo. De repente, allí estaba yo, plantada frente a algo que era nuevo para mí, aunque todavía no tan grande como lo siento ahora.

Pasa que cuando te dicen que te vas a someter a un cambio -duro o no- te preparas psicológicamente, o no, simplemente dices "vale, bien, go with the flow y veremos qué pasa!". En este caso fue la segunda opción. Nunca sabré si acerté porque la otra no la palpé, simplemente tampoco la barajé. Y es que no necesitaba prepararme -ESO CREÍA-. Pero resulta que luego te ves frente a eso y sí, si hacía falta prepararse. O no prepararse, sino haber tenido experiencia ya en eso.

Nunca es fácil juguetear con algo nuevo en tus manos pero nunca pensaba que fuese a ser tan difícil. Hagas lo que hagas, está mal. Haga lo que haga, está mal. Entonces ¿qué coño hace? y ¿qué coño hago?

El problema no es estar, el problema es saber estar. Si estás pero no sabes cómo hacerlo, estás jodido. Pero no jodido superficialmente, no. Esto va más allá. Es algo que te quema, que no sabes cómo actuar y algo tendrás que hacer. Claro, si sigo con la medida go with the flow todas estas palabras deberían quedar en el aire y nunca deberían haber sido escritas, tecleadas. Pero el caso es que no siempre sigo esa medida, inconscientemente fallo. Y otra vez me hallo en el principio del problema:

 ¿Dejo correr el tiempo o pienso algo?



martes, 22 de noviembre de 2011

Es horrible perderse a uno mismo. Lo peor de ello es que, como consecuencia, puedes perder a la persona que tienes a tu lado. O viceversa. Es un bucle estúpido pero totalmente aterrador a la par que consumidor. Por primera vez en un par de años, vuelvo a sentir que mi esencia se consume con el paso de los días, y que me pierdo. Que lo voy perdiendo todo. Y no puedo más.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿No pensáis que la figura de un pollo es muy cómica? Es uno de los animales, junto al puerco, que resulta muy gracioso, ¿no creéis? Hay gente que cree en Dios, otros en sí mismos... Yo creo en la gracia particular del pollo.